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biología mamada

CruelDruid

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en: Enero 12, 2020, 09:17:14 pm
El día había comenzado como cualquier otro día. Era un día de escuela normal, ya que iba de clase en clase. No sabía que iba a ser uno de los mejores días de mi vida. Parecía que el día en la escuela iba a ser como cualquier otro día normal hasta que llegué a la clase de biología.



Había un chico llamado Michael que me gustaba mucho. Cada vez que lo veía caminar en el salón de clases con sus pantalones apretados, mi polla saltaba. Sabía que era gay porque me lo había dicho una vez por teléfono. De todos modos, ese día tuvimos un submarino llamado Srta. Stanley. Era una sustituta que salía mucho de la habitación. La mitad de la clase tampoco estaba allí debido a una excursión especial a la que todos asistieron. Como no había muchos estudiantes, el submarino puso una película y Michael y yo nos sentamos juntos en la parte de atrás. El submarino salió de la habitación y todos los niños estaban sentados delante. Michael y yo empezamos a hablar de cosas aleatorias que sucedían durante el día. Y luego dijo algo que me asustó.



"¿Crees que soy sexy?", preguntó.



"¡Claro que sí!" Casi grito



"He visto la forma en que me miras cuando entro por la puerta", me dijo sonriéndome.



En ese momento me puse un poco nervioso.



"Oh, bueno, creo que eres tan sexy y siempre veo esos pantalones apretados que llevas y me hacen saltar la polla en los pantalones."



"¿En serio? Me encantaría ver cómo se te sube la polla a los pantalones".



Miré hacia abajo y vi que tenía un bulto en los pantalones. De repente me agaché y empecé a acariciarlo.



"Dios mío, nadie me ha tocado la polla en meses. Por favor, no pares".



Empecé a acariciar más rápido y sentí que mi propia polla empezaba a crecer en mis pantalones.



"Vaya, debes estar muy caliente hoy." Dije mientras frotaba rápidamente la silueta de su pene palpitante.



"No tienes ni idea, cariño. Tengo tantas ganas de acabar." Él suplicó.



"Bueno, creo que puedo ocuparme de la si tú quieres", le dije.



"¿Qué vas a hacer conmigo?", preguntó con curiosidad.



"Te voy a chupar la polla hasta que te corras" dije con una sonrisa cachonda.



"¡Oh, por favor, chúpamela!" me susurró al oído.



"¿Cuánto tiempo quieres que te la chupe?" Le pregunté.



"Chúpame para siempre, nena, tengo tanto semen ahorrado", contestó.



Lentamente le bajé la cremallera de los pantalones y su miembro palpitante surgió de su ocultamiento. Miré su polla con asombro en mis ojos. Quería metérmelo por la garganta hasta que me rogó que lo dejara venir.



"Mmm, esto parece un bebé delicioso. No puedo esperar a que me des tu sabrosa crema". Dije con maldad.



Casi me voló la carga en la cara.



Tomé su polla en mi boca y comencé a girar mi lengua alrededor de la cabeza hinchada. Gimió de placer, lo que me animó aún más. Me tragué la mitad de su eje de 7 pulgadas y babeó por todas sus bolas que estaban apretadas a su cuerpo hinchado por la cantidad de semen acumulado. Le solté la polla y lentamente le lamí sus hinchadas bolas y me chupé una en la boca. Chupé el otro y luego volví a su deliciosa polla. Casi tomé todo su pozo y chupé tan fuerte como pude. Entonces lentamente encontré su culo con mi mano y empecé a masajear sus suaves mejillas. Le metí un dedo en su dulce agujero y él se quejó y me pidió que le metiera el dedo mientras le chupaba la polla. No podría negarme a tal petición. Así que empujé mi dedo dentro y fuera de su agujero y lo señalé mientras lo chupaba. Sabía tan bien que quería saborear cada momento y deseaba poder chupársela durante horas. Su polla se volvió más dura en mi boca de lo que jamás imaginé que podría. Me puso tan caliente que quería que alguien me chupara la polla mientras yo chupaba la suya. Me di cuenta de que se estaba acercando al orgasmo, así que empecé a disminuir la velocidad de mis movimientos y le acaricié suavemente el culo. Comencé a masajearle las bolas suavemente y a lamerlas suavemente hacia arriba y hacia abajo. De vez en cuando me burlaba de él tocándole suavemente la lengua hasta la parte superior de sus pelotas y haciéndola descender lentamente hasta el fondo de su apretado saco. Gimía tan fuerte que pensé que nos iban a atrapar. No me importaba porque llevaba meses queriendo chuparle la polla. Ahora que estaba lo suficientemente lejos del orgasmo, aceleré mis movimientos y empecé a chupar y lamer más fuerte y más a menudo. Le chuparía las pelotas en la boca y le acariciaría la polla con furia. Comenzaría a tocar su apretado trasero más fuerte y más rápido para que se tensara y empezara a sentirse como si estuviera a punto de acabar. Me burlé de él durante varios minutos. Me rogaba que lo dejara correrse y le dije que si esperaba para correrse y me dejaba chuparle un poco más de tiempo, me sentiría mucho mejor. Estuvo de acuerdo y cerró los ojos y me dejó continuar sirviendo a su magnífica polla. Ahora aceleré mi ritmo aún más y empecé a acariciarle y a masajearle las pelotas con más fuerza. Empezó a tensarse y de repente me agarró la cabeza y me dijo que se iba a correr. Chupé tan fuerte como pude y él me hizo estallar un río de su deliciosa crema por toda la garganta. Solté su polla de mi boca y me besé con él por un par de segundos. Me dijo que era la mejor mamada que había tenido. Le apreté un poco la polla y me besé con él hasta que la maestra regresó a la sala.


 

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